Diario por etapas

Viajando por Europa, como un vagabundo del Dharma. Duermo en hostales y hoteles, y a veces, muy pocas, en apartahoteles. Me codeo con los mejores ciclistas, y me codean los señores organizadores de las tres grandes, a punto de echarme un par de veces. Nunca había estado en Europa, quizás nunca había estado en ninguna parte. Ahora parece que soy un ciudadano de todas partes, aunque de tercera. Esta bitácora va por vos, mamá, y por vos, Sofía.