La primera persona que murió en pantalla en la historia del cine hecho en medio de este arrume de montañas fue “La desgraciada”.
Así, con ese nombre, aparece el personaje en los créditos iniciales y en los intertítulos de Bajo el cielo antioqueño: la primera película rodada en Medellín, en 1925, el mismo año que se estrenaron, por citar dos clásicos cualquiera, El acorazado Potemkin y La quimera del oro.
La mujer, plagada de infortunios, aparece cuando los protagonistas entran a la Estación del Ferrocarril de Antioquia con la firme intención de tomar un tren que los lleve lejos, a darle rienda suelta a ese amor prohibido por un poderoso patriarca sobreprotector.
En la primera de estas fotos vemos a “La desgraciada” de rodillas, a los pies de Lina y Álvaro (¡uhm!), quienes hacen una brusca pausa en su huida hacia el fin del mundo para ayudar a una mujer desconsolada…
“Para Lina tuvo aquella voz una extraña atracción. Sonaba a sus oídos como venida de lo Alto”, reza el sugerente intertítulo, típico del cine mudo.
La mujer les cuenta entonces su tragedia en dos letreros: “Amé ciegamente a un hombre… Dejé por él la felicidad de mi hogar… hoy el infame se ha convertido en mi verdugo…”. Y les muestra “una enorme cuchillada sobre la morbidez del brazo, horrible herida que Álvaro se apresuró a vendar con su perfumado pañuelo”.
El pobre Álvaro lamentará en adelante ese gesto, y en general haberse detenido ante “La desgraciada”, quien, además de oracular, resultará ser una especie de médium a través de la cual la mamá de Lina alcanza a reprenderla desde el más allá.
“Pobre mujer”, exclamó Lina, “me ha salvado de cometer igual locura. Para que cure sus heridas, para que viva lejos del miserable que la maltrata, tome usted. Y desprendiéndose de sus más ricas joyas, las puso en manos de la mendiga”.
Si observan la misma imagen, verán, atrás de la columna, a dos representantes del hampa local que merodeaban por allí: “el Aeroplano” (versión cinematográfica del “avión” paisa) y “el Puntillas”.
“La buena Lina estaba bien lejos de sospechar el plato que les servía a aquellos dos desalmados”, nos advierte el intertítulo 95.
Lo demás es historia. El par de aviones puntiagudos siguen a “La desgraciada” hasta que al doblar una esquina la emboscan, la acuchillan y le arrebatan las joyas que la redimirían de su miseria.
En la última imagen de la secuencia, “el inspector de policía, acompañado de dos facultativos y un detective” inician “el levantamiento del cadáver”.
“El único indicio era aquel perfumado pañuelo con que Álvaro vendó piadosamente el brazo de la desgraciada…”.
Hasta ahí lo anecdótico.
El psicoanálisis y el socioanálisis de este primer trauma letal en la historia del cine antioqueño se los dejamos a los más aventurados.
Este sitio utliliza 'cookies' propias y de terceros para guardar tus ajustes y mostrarte publicidad personalizada. Al navegar nuestro sitio o utilizar nuestros servicios, aceptas su uso.
OkWe may request cookies to be set on your device. We use cookies to let us know when you visit our websites, how you interact with us, to enrich your user experience, and to customize your relationship with our website.
Click on the different category headings to find out more. You can also change some of your preferences. Note that blocking some types of cookies may impact your experience on our websites and the services we are able to offer.
These cookies are strictly necessary to provide you with services available through our website and to use some of its features.
Because these cookies are strictly necessary to deliver the website, refuseing them will have impact how our site functions. You always can block or delete cookies by changing your browser settings and force blocking all cookies on this website. But this will always prompt you to accept/refuse cookies when revisiting our site.
We fully respect if you want to refuse cookies but to avoid asking you again and again kindly allow us to store a cookie for that. You are free to opt out any time or opt in for other cookies to get a better experience. If you refuse cookies we will remove all set cookies in our domain.
We provide you with a list of stored cookies on your computer in our domain so you can check what we stored. Due to security reasons we are not able to show or modify cookies from other domains. You can check these in your browser security settings.
We also use different external services like Google Webfonts, Google Maps, and external Video providers. Since these providers may collect personal data like your IP address we allow you to block them here. Please be aware that this might heavily reduce the functionality and appearance of our site. Changes will take effect once you reload the page.
Google Webfont Settings:
Google Map Settings:
Google reCaptcha Settings:
Vimeo and Youtube video embeds:
You can read about our cookies and privacy settings in detail on our Privacy Policy Page.
Política de privacidad
