Chicherías, baños públicos, putas y bastardos

por LÍDERMAN VÁSQUEZ // A finales del siglo XIX, por los alrededores del Parque Berrío, había muchas chicherías. A ellas acudían los pobres a emborracharse y a liarse con alguna puta vieja, trajinada, devaluada. Eran sitios donde imperaba el desaseo.

Léalo aquí

Brisas de la Iguaná

En el principio era La Iguaná. Los viejos mapas de la zona de Otrabanda muestran un hilo negro en medio de un amplio cauce gris. La quebrada hacía de las suyas al menos tres veces cada año y sus vecinos se acostumbraron a vivir con los pantalones remangados hasta la rodilla.

Léalo aquí

La ciudad de 1913

por VERÓNICA PERFETTI // El plano Medellín Futuro, trazado hace casi 100 años luego de un concurso público, intentaba un primer orden para una ciudad que comenzaba a mirar el ejemplo de las grandes metrópolis. Puesto sobre la mesa se puede mirar como una especie de fotografía aérea, un retrato de los ilustres de la villa, una hoja de valorización y una utopía rayada por la realidad.

Léalo aquí

Nostalgia de carnaval

por JUAN LUIS MEJÍA //
Vivo con nostalgia de carnaval. Pero no es una nostalgia individual. Es la ausencia de la alegría colectiva de la sociedad de la cual provengo que, un buen día, decidió vivir en una especie de cuaresma perpetua (con todo lo que ello significa). Voy a tratar de explicarles el triple salto mortal que me ha llevado de la indiferencia y —por qué no— del reproche a la nostalgia del carnaval.

Léalo aquí

Autobiografía del pueblo

por ROBERTO LUIS JARAMILLO // Si quieren saber cómo cambió y engordó mi figura, miren un retrato que se me hizo en tiempos de la preguerra. Observen cómo estaba poblada mi ciudad quebrada arriba y quebrada abajo. No digo mucho de los solares húmedos cercanos al río, o de las malolientes orillas del zanjón de Guanteros.

Léalo aquí

Autobiografía de la Villa

por ROBERTO LUIS JARAMILLO // Yo, Medellín, tuve una gestación anormal. No nací como muchas ciudades y pueblos, no fui fundada, y por eso no existe acta o documento oficial que diga que nací. Yo era un valle interandino, aluvial, muy distinto de otros conocidos. Los indígenas o naturales de mi seno, agricultores, cazadores, textileros y salineros, me llamaban Aburrá.

Léalo aquí

Primeros planes

por LUIS FERNANDO GONZÁLEZ ESCOBAR // El Plan del Centro de 1968, siguiendo las concepciones de aquellos años, no hacía urbanismo estrictamente ni diseño urbano. Pero concibió un centro de ciudad a partir de la interpretación de unas realidades que se consideraban adecuadas o problemáticas. 

Léalo aquí

Afuera de la plaza

por LUIS FERNANDO GONZÁLEZ ESCOBAR // Hay casos en los que las memorias quedan inscritas como vestigios de otras historias no contadas. Fragmentos que resisten y que desde su condición singular nos obligan a mirar con más detalle, a profundizar y comprender dejando de lado lo inmediato y aparente. ¿Qué es la calle Barbacoas, con su recorrido sinuoso y su marginalidad dentro del Centro de la ciudad?

Léalo aquí

Una historia de perros

por MAURICIO LÓPEZ RUEDA // Cuenta don Fernando Restrepo Restrepo Restrepo que el bar Perro Negro emergió de la Plaza Cisneros por allá en 1917, como una agencia de abarrotes donde podían comprarse escopetas, revólveres y dinamita; y donde los temerarios podían empujarse tragos de ron o aguardiente antes de marcharse a fusilar a sus enemigos.

Léalo aquí

Los suicidas del Palacio Nacional

por JUAN FERNANDO RAMÍREZ ARANGO // En el imaginario colectivo, el Palacio estaba marcado por la tragedia desde que, en 1951, un ciudadano alemán se lanzó al vacío desde una de sus torres, “ejemplo que muchos fueron siguiendo con el tiempo”, convirtiendo al quinto piso del Palacio en el epicentro de los suicidios de Medellín, con más de sesenta casos registrados hasta 1990.

Léalo aquí

Canibalismo en Medellín

por JUAN FERNANDO RAMÍREZ ARANGO // Desde octubre de 2022, un rumor de canibalismo en Medellín ha campeado por las calles y las redes sociales. Ese rumor, hasta ahora, no ha sido confirmado, y las autoridades tampoco han recibido denuncias al respecto. Lo cual no significa que Medellín haya estado exenta de canibalismo: este artículo, por ejemplo, es la reconstrucción del caso más legendario y mejor documentado.

Léalo aquí

De Medellín a Puerto Berrío, pasando por una gonorrea

por RICARDO ARICAPA // Entonces a su itinerario le agregó recorridos por los bares de Guayaquil y La Bayadera, y los burdeles que quedaban al norte de la ciudad, a donde iba por las tardes, cuando el tranvía no presentaba tanta congestión y las mujeres estaban en tiempo muerto, podían atenderlo.

Léalo aquí

Memorias desde el tugurio

por SIMÓN MURILLO MELO // Medellín se construyó no sobre lo que hoy llamamos el río Medellín, sino sobre la quebrada Santa Elena. El río durante buena parte de nuestra historia corrió libre alimentado por más afluentes que los que hay en todo Portugal. No sabemos casi nada de ese valle: mucho se perdió.

Léalo aquí

Moravia

Gladis Rojas tenía seis años cuando llegó con su familia a Moravia. Una cuadra que se pagaría con la siembra de legumbre y la recolección en el basurero. El tren era el gran personaje del barrio. Pero de pronto se enteró de que no solo dejaba ropa usada, confites o galletas a su paso.

Léalo aquí